Home About us Products Services Contact us Bookmark
:: wikimiki.org ::
Municipio

Municipio

En la antigua Roma, un municipium era una ciudad libre que se gobernaba por sus propias leyes, aunque sus vecinos obtenían los derechos de ciudadanía romana. Hoy en día se utiliza el término para referirse al conjunto de habitantes de un término jurisdiccional, que puede incluir varias poblaciones, regido por un órgano colegiado generalmente denominado ayuntamiento, municipalidad, alcaldía o concejo, constituido con varios ediles un síndico y un Presidente Municipal, o un alcalde y varios concejales o al mismo ayuntamiento en sí.

Municipios y equivalentes en diferentes países


- Argentina: en la provincia de Buenos Aires los municipios son denominados partidos.
- Colombia: ver Municipio de Colombia.
- Venezuela: ver Municipio Palavecino.

Historia

El Municipio, la Comarca y la Región. Las características principales del Municipio, la Comarca y la Región en sus relaciones con el Estado y sus diferencias con las Provincias Administrativas Etimológicamente Municipio viene de "munus" (cargo, ciudadanía) y "capio" (tomo, consigo). Se decía de aquellas ciudades, que habían conseguido la ciudadanía romana y gozaban de todos sus derechos y privilegios. Municipio o Común es una comunidad de familias, unidas por vínculos de vecindad, de amistad y de sangre, cuya finalidad es ayudarse, dentro de la localidad donde habitan unas junto a otras, a la realización de los fines humanos. El Municipio se origina históricamente al multiplicarse las familias, las cuales naturalmente se sienten inclinadas a permanecer juntas en el mismo lugar, llevadas no sólo por la natural inclinación de la consanguinidad y amistad, sino también por lo que es común a la formación de toda sociedad, la necesidad de encontrar ayuda y protección en la colaboración de los otros para la mejor realización de los fines humanos, para los que la familia es una sociedad imperfecta. Si, el Municipio es la primera sociedad natural, después de la familia, cuya finalidad es política o pública, es decir, facilitar la realización de los fines humanos, proporcionando los medios que las familias por sí solas aisladamente no pueden procurarse. Es una sociedad compuesta, puesto que el elemento inmediato de que se forma el Municipio son las familias; y es completa, aunque imperfecta. Lo que obliga a los Municipios o Ciudades a reunirse entre sí, aquellos más cercanos o comarcanos. Así como la «domus» o casa caracteriza a la sociedad doméstica o familia, así la vecindad o contigüidad en el mismo lugar, el vivir las familias unas juntas a las otras en un mismo lugar, es lo que caracteriza al Municipio, llamado también Común o Ayuntamiento. Aunque más bien la palabra Ayuntamiento sirve para designar la representación legal del Municipio. Término municipal es el territorio al que se extiende la acción administrativa de un Ayuntamiento; el lugar donde está asentado el Municipio. Las características principales del municipio son: 1) la fundamental, que es un organismo natural, es decir, no debe su existencia al Estado sino únicamente a la tendencia asociativa del hombre; y resulta como complemento natural y necesario de la familia. 2) El Municipio, como sociedad que es, goza de autoridad propia, necesaria y suficiente para la consecución de sus fines; autoridad que no derive ni es delegación del Estado. Es lo que se llama autarquía. La autarquía municipal significa, como toda autoridad, el derecho del Municipio a regirse y gobernarse a sí mismo. Lo que implica no sólo el derecho a administrar sus propios bienes, sino también a constituirse y gobernarse libremente, eligiendo sus propios representantes o autoridades municipales. Todo ello con la debida subordinación a las leyes generales y al bien común del Estado, del que forma parte. El Municipio, aunque es una sociedad política, pero no es soberana. Aunque el Municipio goza de autarquía, no por eso es totalmente independiente del Estado, ya porque es parte del mismo, ya porque no rara vez el Estado ocasiona su fundación con leyes y privilegios y cartas-pueblas, como aconteció en España durante la Reconquista. También cabe en absoluto que el Estado, por causas extremas, puede disolver los Municipios. (Güenechea, Der. Adm. n. 350) En general, el Estado se concretará con velar por la observancia de las leyes generales del Estado en el Municipio y evitar cualquier acto que vaya en contra del bien común general o del bien común del mismo Municipio, como puede ser la enajenación de joyas artísticas de gran valor o la contratación de empréstitos temerarios. La Región o Comarca es una agrupación de Ciudades o Municipios, ligados entre sí por razones geográficas e históricas, y asociados en una unidad política superior que proporcione una mejor defensa contra enemigos comunes y una mayor abundancia de medios para la realización integral de los fines humanos. Lo mismo que se dijo de los Municipios, la Región goza como toda sociedad, de propia autoridad o autarquía, no independiente y soberana, sino dependiente y subordinada a la autoridad del Estado del que forma parte. Independencia y autarquía que el Estado a su vez, en virtud del principio de subsidiariedad, debe respetar, sin inmiscuirse en todo lo que concierne al campo de acción regional, si no es para ayudar subsidiariamente en aquello que la Región necesite y no pueda por sí sola y por lo mismo solicite del Estado. Es de advertir que así como el individuo al integrarse y vivir en una familia y las familias al integrarse y constituir un Municipio no pierden ni tienen por qué perder nada de su fisonomía y personalidad propia, aunque no gocen ya de la misma libertad e independencia, que viviendo aisladamente; de la misma manera, los Municipios, al formar las Regiones y las Regiones al unirse y formar un Estado, no pierden tampoco su fisonomía y personalidad propia, es decir, de su autonomía y autarquía, si bien queda ésta subordinada y dependiente de la autoridad suprema del Estado. Y lo que pierden de independencia, lo ganan al solidarizarse con el Estado y conseguir así lo que aisladamente no podrían conseguir. Entre la Región y el Municipio no hay políticamente diferencia esencial, sino accidental, que proviene de la mayor extensión territorial y de la mayor complejidad de servicios y medios, etc. de que dispone la Región. Pero no hay diferencia específica respecto del fin esencial, que es, tanto en el Municipio, como en la Región, el bien común integral o sea proporcionar, además de la defensa de los derechos y libertades, los medios y condiciones de vida para la mejor realización de los fines de la persona humana. Hay que distinguir entre Municipios y Regiones históricas y Municipios y Regiones administrativas. Los Municipios y Regiones históricas son sociedades naturales políticas, anteriores al Estado, y por consiguiente con derechos, leyes y costumbres etc., que les son propias y que no deben al Estado, y que éste debe reconocer y conservar según lo pactado. La razón es evidente, porque el orden natural pide que primero fuese la familia, que por evolución natural y agregación espontánea de otras, situadas unas junta a otras en el mismo territorio, forman una Ciudad o Municipio. Después, diversos Municipios, cercanos-comarcanos- forman la que del nombre geográfico se llama la Región; y finalmente, varias Regiones, uniéndose entre sí forman una unidad política superior e independiente, el Estado. la historia confirma esta apreciación a priori, donde quiera que hayan existido verdaderas regiones geográficas. Estas Regiones históricas se han formando y existen antes que el Estado, del que forman parte, y al que han dado existencia, al menos parcialmente, por su integración con las otras Regiones o Estados. Estas Regiones históricas han podido gozar no sólo de autarquía, sino hasta de independencia y soberanía política. Pero bien por razones justas de pactos, bien por legítima conquista, han perdido su independencia y soberanía, y se han integrado en el Estado, del que forman parte, pero conservando su autarquía y autonomía propias en conformidad con lo justamente pactado. "Históricamente podríamos definir con definición descriptiva a la Región -según Vázquez de Mella- diciendo que es una sociedad pública, una nación incipiente, que sorprendida en un momento de su desarrollo por una necesidad poderosa, que ella no puede satisfacer, se asocia con otras naciones, incipientes como ella, y les comunica algo de su vida y se hace participe de la de ellas; pero marcando bien las líneas de su personalidad y manteniendo íntegros, dentro de la nueva unidad, todos aquellos atributos, que la constituyen. Así formada la Región llega a tener personalidad histórica y jurídica, posee franquicias, y para regir su vida interior tiene también la expresión, unas veces de su lenguaje, casi siempre de su derecho e historia particular y privada con instituciones particulares, que le son tan propias como su lenguaje" (Discurso en el Congreso, 18 junio 1907) Las Regiones administrativas o Provincias son divisiones regionales, organizadas por el Poder central para la mejor administración y gobierno de la Nación. Son, por consiguiente, posteriores al Estado y gozan de aquellos derechos y organización, que el poder central, que las instituye, quiera concederles. La Región administrativa o Provincia se diferencia de la Región propiamente dicha: a) por su origen artificial y centralista de la ley, que no siempre atiende al modo de ser de las agrupaciones naturales, sino que precede con criterio utilitario y puramente convencional; b) por la extensión territorial, que por lo regular y salvas excepciones suele ser menor que la Región; c) por su mayor uniformidad, pues al deber su origen a la ley del Estado y no a la naturaleza y a la historia, no refleja en si la variedad que la naturaleza y la historia da a sus obras, sino la igualdad con que la ley positiva caracteriza las suyas; d) finalmente, por la complejidad de funciones, mayor en la Región, que en la Provincia administrativa, puesto que la Región es una sociedad política, aunque no soberana. "La Provincia, de origen imperialista -nos dice Vázquez de Mella- es una división administrativa hecha por el Estado sin tener en cuenta el territorio y el modo de ser de la población. La división española, copiada de la francesa está marcada con el sello centralista. Prescinde de la historia, reproduce un modelo exótico y es hecha sin consultar al pueblo. Y ni siquiera por la ley; por un decreto de 1822 se repartió a España en 52 provincias, y por otro de 1833, que es el que rige, en 49, faltando algo a la simetría". Para saber y reconocer las Regiones históricas o autónomas dentro de un Estado es necesario recurrir a la historia. Ella es la que puede testimoniarnos su existencia. Historia que no es lícito desconocer y menos cambiar a nuestro gusto, sobre todo en lo que se refiere a los aspectos jurídicos, que en esa historia tuvieron su origen. Porque así como sería injusto y arbitrario ignorar esa historia de las Regiones para no reconocer así el Estado derechos prioritarios, fueros y privilegios, que le comprometen con esas Regiones, de la misma manera sería arbitrario e injusto que esas Regiones, olvidando asimismo la historia, no reconozcan derecho y obligaciones en la historia y que las comprometen con el Estado y quieran reivindicar libertades y derechos, que ya no les corresponden por imperativos históricos, que no se puedan negar. "Pacta sont servanda".

Véase también


- Aldea
- Ciudad
- País
- Pueblo
- Corporación local

Fuente


- [http://www.iespana.es/revista-arbil/(27)muni.htm ARBIL, anotaciones de pensamiento y crítica: El Municipio, la Comarca y la Región] Categoría:Urbanismo ja:政令指定都市 zh-cn:直辖市 zh-tw:直轄市

Roma Antigua

Estado de la Antigüedad, surgido de la expansión de la ciudad de Roma y que llegó a abarcar desde Gran Bretaña al desierto del Sáhara y desde la Península Ibérica al Éufrates. En un principio, tras su fundación (según la tradición en 753 a.C.) Roma fue una monarquía etrusca, más tarde (509 a.C.) fue una república latina y en 27 a.C. se convirtió en un imperio.
imperio]

Historia

Fundación

Artículo principal: Fundación de Roma Otros: Calendario romano, Ab urbe condita La ciudad de Roma surgió de los asentamientos de tribus latinas que habitaban en las Siete Colinas, en la confluencia entre el río Tíber y la Vía Salaria, a 28 kilómetros del mar Tirreno. En este lugar el Tíber tiene una isla donde el río puede ser atravesado a pie. Debido a la proximidad del río y del vado, Roma estaba en una encrucijada de tráfico y comercio. Alrededor del siglo VIII adC los asentamientos se unificaron en una única unidad política, denominada Roma Quadrata. La leyenda cuenta, que Roma fue fundada por Rómulo el 21 de abril de 753 adC. Rómulo, cuyo nombre se dice habría inspirado el nombre de la ciudad, fue el primero de los siete Reyes de Roma. Los historiadores romanos dataron la fundación en el 753 adC, y desde esa fecha contaron sus años.

Monarquía

Artículo principal: Monarquía romana Inicialmente la naciente ciudad-estado es gobernada por un rey (rex) elegido por un consejo de ancianos (senatus). Los reyes míticos o semi-míticos son (en orden cronológico): Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio, Lucio Tarquinio Prisco, Servio Tulio y Lucio Tarquinio el Soberbio. El último de ellos, Lucio Tarquinio el Soberbio, fue derrocado en el año 509 adC cuando la República Romana fue establecida.

República romana

Artículo principal: Antigua república romana La República romana fue establecida el año 509 adC, según los últimos escritos de Livio, cuando el rey fue desterrado, y un sistema de cónsules fue colocado en su lugar. Los cónsules, al principio patricios pero más tarde plebeyos también, eran oficiales electos que ejercían la autoridad ejecutiva, pero tuvieron que luchar contra el senado romano, que creció en tamaño y poder con el establecimiento de la República. En este periodo se fraguarían sus instituciones más características: el senado, las diversas magistraturas, y el ejército. Los romanos sometieron gradualmente a los ocupantes de la península itálica, la mayoría emparentadas con las tribus itálicas (de origen indo-europeo; como los samnitas...) pero también etruscos. La última amenaza a la hegemonía de Roma en Italia llegó cuando Tarentum, una gran colonia griega, ayudó a Pirro de Epiro en 282 adC. En la última mitad del siglo III adC, Roma se enfrentó con Cartago en las dos primeras Guerras Púnicas, conquistando Sicilia e Iberia. Después de derrotar Macedonia y la Dinastía Seléucida en el siglo II adC, el naciente estado logra una enorme expansión tanto política como económica, extendiéndose por todo el Mediterráneo. Mientras, los conflictos entre patricios y plebeyos caracterizarán la pugna política interna durante todo el periodo republicano, sólo paulatinamente lograrán los plebeyos la plena equiparación política (aunque no social). La expansión trae consigo profundos cambios en la sociedad romana. La inadecuada organización política (pensada para una pequeña ciudad-estado y no para el gran territorio que es ya Roma) se hace patente para algunos, pero todos los intentos de cambio son bloqueados por la ultraconservadora élite senatorial. El enfrentamiento entre las diversas facciones produce en el siglo I adC una crisis institucional, que conducirá a diversas revueltas, revoluciones y guerras civiles...

Imperio romano

siglo I adC Artículo principal: Imperio romano Otros: Emperador romano El vencedor ulterior de todas estas guerras civiles, César Augusto, abolirá de facto la república y consolidará un gobierno unipersonal y centralizado de todo el territorio, conocido como Imperio Romano. A partir de este momento, la estabilidad política del imperio quedará ligada al carácter de los emperadores que sucederán a Augusto, alternándose los periodos de paz y prosperidad con las épocas de crisis. Augusto, que inagura la dinastía Julio-Claudia, representa el periodo de máximo esplendor del imperio. A esta dinastía, terminada en el año 68 por el infausto Nerón le seguirá el periodo de inestabilidad conocido como el año de los cuatro emperadores, donde se impondrá Vespasiano, que inagurará la dinastía Flavia, de origen no patricio. Les seguirán del año 96 al 180 los llamados "cinco emperadores buenos" (Nerva, Trajano, Adriano, Antonio Pío y Marco Aurelio), en la considerada "edad de plata" del Imperio. Septimio Severo comienza el periodo de monarquía militar, y el fin de su estirpe llevará a la anarquía, un largo periodo de luchas intestinas por el poder donde los emperadores, nombrados por sus legiones, se suceden ininterrumpidamente. anarquía

Caida del imperio

Artículo principal: Caída del Imperio Romano Diocleciano (284 - 305) emprenderá una gran reorganización del Imperio, instituyendo la Tetrarquía. Su sucesor Constantino I el Grande será el último emperador del imperio unificado, que a partir de su reinado se dividirá en Imperio Romano de Oriente —con sede en Constantinopla— e Imperio Romano de Occidente. El Imperio Romano de Oriente fue muy rico y avanzado culturalmente. Constantino también institucionalizará el cristianismo, al hacerlo religión oficial del Imperio. Las invasiones bárbaras pondrán la puntilla a un moribundo Imperio Occidental, dando paso a la Edad Media. El último emperador de Occidente, Rómulo Augústulo, será depuesto en el 476. El Imperio de Oriente proseguirá su existencia bajo la denominación de Imperio Bizantino hasta la caída de Constantinopla en el año 1453.

Estructura social y política

La primera estructura social y política de los latinos fue la familia: el padre (páter familias), la esposa (unida al padre de familia por el rito sagrado de la torta), los hijos, las esposas de los hijos, los hijos de los hijos, y las hijas no casadas. De la agrupación de algunas familias del mismo tronco, surgieron las gens, y de un conjunto de familias surgieron las tribus. La familia está formada por los más próximos (agnados), pero a medida que la familia se extiende se forma la gens o raza de un tronco común, integrada por la familia propiamente dicha (adnati) y por los gentiles, todos aquellos procedentes del mismo antepasado. ¿Como se produce la unión de los diversos grupos, sea de gens o de tribus? Cada grupo tiene un punto común de encuentro, generalmente para el culto religioso (aunque no exclusivamente para tal fin), punto que constituye el embrión de las cívitas (ciudades).

La ciudad

La fundación de Roma se atribuye a tres tribus: los Ramnes, los Ticios y los Lúceres. Estos tres grupos fundaron la llamada Roma Quadrata en el Monte Palatino. Otra ciudad fundada por otro u otros grupos en el Quirinal, se unió a la Roma Quadrata, surgiendo así la civitas ('ciudad') llamada Roma. A los primeros ciudadanos romanos se les llama patricios (o patres), porque o bien son padres de familia (páter familias) o bien son hijos de padres de familia vinculados a la obediencia paterna (los hijos varones no alcanzaban la condición de padre de familia hasta que el padre moría y se independizaban, pero se daba por descontado que alcanzarían esta condición). Los hijos de los patricios, al cumplir 17 años (más tarde la edad fue rebajándose hasta los 14 años) adquirían la condición de ciudadanos plenos (con tal motivo celebraban una festividad en que dejaban de vestir la toga praetexta propia de los muchachos y se colocaban la toga virilis, propia de los hombres), pero continuaban sujetos a la potestad del padre hasta que este moría. A los patricios corresponde el derecho pleno de ciudadanía: forman el pueblo y son de entre los habitantes los de clase social más elevada. Sus derechos eran: el sufragio, el desempeño de los cargos públicos políticos o religiosos, el derecho a asignación de tierras públicas, los derechos civiles propios de las gens (tutela, sucesión, potestad, etc.), el derecho de contraer matrimonio con otros miembros de las gens, el derecho de patronato, el derecho de contratación (el único que se extendía también a los no patricios libres) y el derecho a hacer testamento (el conjunto de estos derechos constituía el ius qüiritium o ius cívitatis). Como deberes citaremos: el servicio militar, y el deber de contribuir con ciertos impuestos al sostenimiento del Estado.

Ciudades dependientes de Roma

Iniciada la expansión territorial romana muchas ciudades pasaron a depender de Roma. Cuando una ciudad se sometía a Roma a discreción, sus ciudadanos quedaban con el estatuto jurídico de Dediticios (Dediticius). Aunque la mayoría de las ciudades sometidas a discreción lo fueron después de la primera guerra púnica, probablemente la institución es anterior. Roma se reservaba la soberanía eminente sobre estas ciudades, pero les devolvía el usufructo, con excepción del ager publicus. Roma reconoció la autonomía de alguna de estas ciudades pero sus tierras quedaron sometidas al diezmo de la cosecha, y en caso de exenciones, estas se daban a titulo personal (por ejemplo a los habitantes de una ciudad aunque cultivaran tierras en otra ciudad). El diezmo se pagaba generalmente en especie y el beneficio permitido al recaudador era limitado. Las ciudades sometidas a Roma, con su territorio rural incluido, no tenían derecho a declarar la guerra por su cuenta, pero debían declarar la guerra forzosamente en caso de que Roma lo hiciera. También tenían prohibido hace convenios de ningún tipo con otros Estados o Ciudades. Además no podían acuñar moneda y eran las monedas romanas las que tenían curso legal en todas estas ciudades. Había varios tipos de ciudades vinculadas a Roma:
- Ciudades de derecho romano. Algunas ciudades recibieron el derecho completo de ciudadanía romana (civitas optimo jure), especialmente las antiguas ciudades aliadas de la Liga Latina, las ciudades Sabinas y gran parte de las del País Volsco. Junto a ellas estaban las colonias que disfrutaban del derecho de ciudadanía.
- Ciudades latinas. Las ciudades sujetas llamadas Latinas eran las otras ciudades de la Liga Latina que no habían recibido el derecho de ciudadanía, y las colonias de derecho latino (es decir las colonias que no tenían derecho de ciudadanía). Los latinos y los romanos eran iguales en sus relaciones privadas, en los negocios, el comercio y las sucesiones.
- Ciudades sin voto. Estaban en tercer lugar las ciudades con derecho de civitas pero sin voto (civitas sine suffragio), que aunque podían llamarse ciudadanos, debían soportar todas las cargas cívicas (reclutamiento militar, impuestos ordinarios, servicios y contribuciones especiales) sin compensación (sin derecho a votar). Estas ciudades estaban administradas para los asuntos judiciales por un Prefecto anual designado por el Pretor de Roma. Su administración civil estaba en manos de sus propios magistrados locales, generalmente de la aristocracia.
- Ciudades confederadas no latinas. Finalmente estaban las ciudades confederadas no latinas, cuyos derechos quedaban establecidos por los tratados particulares concertadas con cada una de ellas. Estas ciudades suministran contingentes al ejército en cuantía prefijada de antemano, siendo el equipamiento del contingente a cargo de la ciudad. Igualmente estas ciudades estaban gobernadas por magistrados locales surgidos de la aristocracia.

El rey

Gobierna Roma un rey, representante de la institución monárquica, al que corresponde todo el poder (imperium) y dicta las ordenes (dictador), el cual era elegido entre el pueblo como jefe de una gran familia política (mágister pópuli). Auxilian al rey los líctores, alguaciles que le precedían en sus actuaciones con el hacha y las varas. En su ausencia los poderes administrativos correspondían a un delegado (praefectus urbis). Si el rey no designaba sucesor los ciudadanos designaban en el interregno, por un periodo de cinco días, a un ínter rex, y después se elegía un nuevo rey, o bien se designaba un nuevo ínter rex por otros cinco días con facultad de designar nuevo jefe.

El senado

Frente al rey se erige la institución del Consejo de Ancianos (senatus) para contrabalancear a la institución real. Los primeros senadores son los representantes designados por cada gens. Tienen carácter vitalicio. Como el número de gens es invariable (las sucesivas familias surgen siempre de un tronco común y por tanto se integra en alguna de las gens existentes) también es invariable el número de senadores. No obstante había una excepción: cuando un senador moría el rey estaba facultado para nombrar un sustituto temporal (hasta la designación del sustituto designado por la gens). La costumbre del nombramiento real acabó concediendo al rey la elección de los senadores. El senado era un órgano meramente consultivo, pero como emanación del pueblo, el rey lo convocaba a menudo y consideraba sus propuestas. Sus reuniones se celebraban en el comitium (foro) en una sala llamada bule.

Divisiones de la población romana: las gens y las curias

La división de la población se hacía desde las gens:
- 10 gens constituían una curia.
- 10 curias constituían la cívitas. El sistema decimal está presente en otros aspectos de la sociedad romana:
- Cada gens contribuía con diez soldados de infantería (miles o milicia), uno de caballería (eqües) y un senador.
- En las ciudades sometidas por Roma se establecía un Consejo de Cien Ancianos (céntum-viri), cada uno de los cuales era el cabeza de diez casas (diez casas = una gens), de donde surge la denominación de decuriones. El sistema decimal pues rige en la sociedad romana, aunque, si bien al principio debieron responder a una realidad, con el tiempo derivaron en una mera división teórica: pronto fue inexacto hablar de curias con diez gens al introducirse nuevas familias, que aumentaban el numero de gens de las curias existentes y más tardes el número de curias. Tampoco correspondía a cada decurión el mando sobre diez casas. En cambio la aportación al ejercito se mantiene básicamente. Así pues, al pasar los años, los números primitivos dejan de corresponderse con la realidad pero se mantiene la tradición y así las gens y familias son aumentadas o divididas por decreto, pero la realidad se impone y la división deja de ser geométrica e inflexible. Así, cuando el número de senadores quedó fijado en trescientos, no quería decir que existieran sólo trescientas gens, sino que entre todas las existentes (cuyo número podía ser mayor o menor) se designaban únicamente trescientos senadores. Las curias dejaron de ser diez para pasar a un número indeterminado (hasta 30), cuyo conjunto formaba la ciudad. También los 3000 infantes y 300 caballeros que formaban el ejército salían del conjunto, y no considerando cada gens (así unos aportaban más y otros menos). La misma situación se reprodujo en las ciudades sometidas a Roma. Las curias (diez gens) constituyeron muy pronto la base de la ciudad. Las curias se reunían en una asamblea dirigida por el curio, y en presencia de un sacerdote (flamen curialis). El reclutamiento y los impuestos se hizo desde muy pronto sobre la base de las curias. Los miembros de las curias eran los ciudadanos que votaban, y a las votaciones se las llamaba "comicios curiales", celebrándose las votaciones por separado en cada curia. Normalmente se celebraban comicios el 24 de marzo y 24 de mayo de cada año.

Los comicios

Las decisiones en Roma se adoptaban en los comicios, es decir en las votaciones de las asambleas. Los comicios más antiguos son los comitia calata, convocados por el rey para solemnizar ciertos actos religiosos. Los comicios políticos eran aquellos en los que votaba la población organizada en curias (inicialmente una curia eran diez gens). Se convocaban el 24 de marzo y 24 de mayo y cuando el rey lo consideraba conveniente. Decidían sobre la elección de monarca, asuntos políticos importantes y la concesión del derecho de ciudadanía. El convocante presentaba una propuesta y los ciudadanos de la curia con derecho (probablemente un voto por cada padre de familia) la votaban. Cada curia era un voto y se precisaba el de 16 curias (de un total de 30) para la aprobación.

Ciudadanos plenos, honorarios y clientes

Junto a los ciudadanos plenos o patricios —entendiéndose como tales los cabeza de familia (páter familias) y sus hijos varones— estaban los ciudadanos “honorarios”, invitados de otras ciudades que renunciaban a su antigua ciudadanía y aceptaban la ciudadanía honoraria romana. También estaban los clientes de los patricios y los esclavos. El grupo de los clientes estaba formado básicamente por esclavos liberados por sus amos patricios, y que después de su liberación permanecían vinculados (ellos y sus descendientes) a su antiguo amo (y a sus herederos), quien ejercía sobre ellos cierta tutela y proteccionismo paternalista, a cambio de ciertos servicios y lealtades. En este grupo se integraron también algunos extranjeros (habitantes de ciudades derrotadas a los que no se permitía residir en su ciudad pero tampoco habían sido declarados esclavos, y que constituían como un grupo cliente de toda la ciudad de Roma) y exilados sujetos al patronazgo de un patricio.

El ejército

Instruccion y entrenamiento

Durante cuatro meses los nuevos reclutas eran sometidos a un entrenamiento implacable. Al concluir este periodo los supervivientes ya podían llamarse soldados -milites-. Los que no podían resistir el entrenamiento eran rechazados. Primero se les enseñaba a desfilar marcando el paso. Luego se les llevaba de marcha, forzándolos al máximo hasta que fueran capaces de recorrer 20 millas romanas -30 km- en cinco horas. Después tendrían que recorrer la misma distancia cargados con todo su equipo, que incluía armas y armaduras, utensilios de cocina, estacas para la empalizada, instrumentos para cavar y provisiones para varios días, pues al final de cada marcha tenían que levantar un campamento con terraplenes y fosos de defensa. armaduras El entrenamiento continuaba hasta que eran capaces de recorrer 24 millas -36 km- en cinco horas. En un principio los legionarios utilizaron bestias de carga y carros para transportar el equipo. Pero el célebre general Cayo Mario impulsor de grandes reformas en el ejército, les obligó a transportar personalmente casi toda la impedimenta necesaria para reducir el tamaño de las caravanas de intendencia (los llamaban "las mulas de Mario"). El equipo completo debía pesar por lo menos 30 kilos, y las armas y armaduras más de 20. Los legionarios realizaban marchas tres veces al mes durante 25 años. Este entrenamiento y capacidad de desplazamiento fue una de las causas por la que el ejército romano fuera tan superior a otros ejércitos. Esto era solo parte de la instrucción, puesto que el programa de entrenamiento también incluía carreras, saltos, equitación y natación. Cuando se consideraba que se encontraba en buena forma física comenzaba la instrucción en el manejo de las armas. Los reclutas aprendían a atacar a una gruesa estaca clavada en el suelo con una pesada espada de madera y un escudo de mimbre que pesaba el doble que un escudo normal. Se les insistía que golpearan de frente, sin describir arcos con la espada, que pueden evitarse con más facilidad. También se les entrenaba en el lanzamiento de pesadas jabalinas de madera contra las estacas. Una vez superado este paso, se les consideraban dignos de empuñar armas auténticas forradas de cuero para evitar accidentes, que les deberían de parecer ligerísimos en comparación con las pesadas armas de madera.

Los Efectivos

Una legión estaba formada por diez cohortes de 480 hombres cada una lo que da la cifra de 4.800 hombres en total; eso en teoría, ya que no parece que nunca las legiones estuvieran con sus cuadros completos, ni mucho menos. Normalmente cada centuria formaba como un cuadro de 10 x 8 hombres. Como la segunda centuria de cada manípulo bajaba para cerrar el hueco, la profundidad de la línea de combate de la legión era de 8 hombres. Puesto que tres eran las líneas que una legión podía presentar, el frente de combate quedaba estructurado como una sucesión de líneas con 8 hombres de profundidad. Recordemos que en Cannas los manípulos formaron con su profundidad doblada, es decir, con 16 hombres; un experimento que costó a los romanos 50.000 muertos. Puesto que el secreto táctico de la legión no era otro que su flexibilidad, la línea de combate con 8 hombres de profundidad era la más racional y la que mejor se adaptaba a esa característica esencial. Pero si había que reducir la profundidad, esa misma flexibilidad operaba el milagro de permitir "adelgazar" las líneas. La escritura Roma introdujo el alfabeto actual, importado de los griegos de Sicilia y perfeccionado después. Se escribía con una tachuela en bronce (scríbere) o se pintaba (línere o píngere) sobre una hoja (folium) vegetal, sobre cortezas (líber, de donde viene la palabra española "libro") o maderas (tábula o tabla, álbum o madera 'blanca'), y más tarde sobre cobre (aes) y sobre lienzos. La palabra "escritura" procede de scriptura, que era la marca que se hacía al ganado que se enviaba a pastar. Una de las características de la escritura romana es que el sonido de la vocal u se conseguía con la letra v. Por ejemplo "Avgvstvs" se pronunciaba augústus. El ejercito era la comunidad mas importante de Roma para la sociedad romana

Patricios y plebeyos

Desde el principio de Roma, los patricios y sus familias constituyen el primer eslabón social. Estos patricios poseían esclavos, probablemente muchas veces en gran número. Los patricios están en la base de la fundación de Roma y por tanto son ciudadanos romanos. Más tarde el derecho de ciudadanía se extiende a las llamadas minores gentes, es decir a los que procedentes de otras ciudades o dentro de la misma ciudad sin ser patricios, adquirieron la ciudadanía romana. Junto a los patres y las minores gentes, están los llamados “habitantes” (íncolae), es decir aquellos que pueblan la ciudad pero no tienen derecho de ciudadanía. Básicamente los habitantes están formados por los clientes de los patricios (casi todos antiguos esclavos liberados o sus descendientes, pero también habitantes de ciudades derrotadas y exilados sujetos a patronazgo de un patricio), a los que se sumaban algunos extranjeros establecidos en Roma con sus familias, sin derecho de ciudadanía, a los que se llamaba los hóspitium. El numero de clientes es muy importante, y los lazos de dependencia se aflojan al cabo de algunas generaciones (o bien la familia patricia se extingue). Pasado el tiempo los íncolae (clientes y hóspitia) constituyen una clase social, la plebe, y sus integrantes son los llamados plebeyos. El tiempo consolidó pues dos clases sociales: los patricios y los plebeyos, que marcaran la historia de la Roma republicana.

La constitución de Servio Tulio y las nuevas divisiones de población

Las tribus

El rey Servio Tulio estableció que el servicio al ejército y el pago del tributum (cuando por razones de urgencia se impusiere) no afectaría solo a los ciudadanos personalmente, sino que se tendría en cuenta sus propiedades: todos los ciudadanos que cultivaran un dominio (adsidui) o lo poseen (locupletes), sean o no ciudadanos romanos, están obligados a la prestación del servicio militar. Los designados para cumplir las tareas militares se elegirían entre una nueva división por propiedades. Así los soldados (entre 16 y 60 años) serían distribuidos en cinco clases (classes):
- 1ª clase: Los que por sus posesiones aportaban una armadura (clássici). Correspondía esta clase a los que poseían un heredium en pleno dominio (la mitad de las tierras romanas correspondían a los heredia poseídos en pleno dominio, mientras la otra mitad se había ido fraccionando por sucesivas particiones hereditarias o por ventas; un heredium era una finca rústica cuya extensión mínima era de veinte yugadas, es decir 5,4 hectáreas, o sea que la medida romana de la yugada era equivalente a 2.700 metros cuadrados). Iban armados con lanza (hasta), yelmo (galea), coraza (lórica), escudo redondo (clípeus) y polainas (ócreae). Esta primera clase debía comprar y mantener un caballo de donde fueron llamados éqüite, es decir caballeros.
- 2ª clase: Los que poseían tres cuartos de un heredium (o sea al menos 40.500 metros cuadrados).
- 3ª clase: Los que poseían la mitad de un heredium (al menos 27.000 metros cuadrados).
- 4ª clase: Los que poseían un cuarto de heredium (al menos 13.500 metros cuadrados).
- 5ª clase: Los que poseían un octavo de heredium (al menos 6.750 metros cuadrados). El armamento de las clases sucesivas era cada vez más ligero. Tras las cinco clases estaban los que no poseían nada (cápite censi) que colaboraban en la milicia como carpinteros, herreros, músicos, etcétera. Por cada 80 soldados de 1ª clase, debían salir 20 de clase 2ª, 20 de clase 3ª, 20 de clase 4ª y 28 de clase 5ª. Los soldados eran movilizados para la campaña, y terminada esta eran licenciados. En cambio los caballeros permanecían en el ejército de forma continuada, y sus integrantes salían de las familias de ciudadanos con mayor riqueza. Las diversas clases formaban la población susceptible de actuar militarmente y se reunían en asamblea, en los llamados comicios centuriados (comitia centuriata). A fin de facilitar las levas la constitución de Servio Tulio dividió la ciudad en cuatro circunscripciones territoriales llamadas tribus, cada una con una población similar. Los soldados fueron divididos en dos categorías: los jóvenes (iúniores) entre 16 y 25 años; y los veteranos (séniores), de más de 25 años. Se estructuraban en Legiones, formando una legión 3.000 soldados (classes) y 1.200 auxiliares (vélites). Las legiones operaban en formaciones constituidas por filas de soldados: las cuatro primeras filas estaban integradas por soldados con armadura completa (hóplites u hoplitas). Una legión (4.200 hombres) se dividía en centurias (hasta un total de 42). Casi la mitad de los hombres de una legión disponían de armadura completa (el número de hoplitas era de 2.000 por cada legión). Otros mil hombres eran soldados de 2ª y 3ª clase. El resto, los auxiliares (velites) eran soldados de 4ª clase (en número de 500) y de 5ª clase (en número de 700). En una legión había 1.050 hombres de cada una de las cuatro tribus en que se dividía la ciudad; y en las centurias, cada tribu aportaba 25 hombres. En esta época Roma disponía normalmente de cuatro legiones (dos de ellas en campaña y dos de guarnición). Cada legión contaba con trescientos caballeros. Todo lo que los soldados ganaran en la lucha, fueran muebles o inmuebles, pasaba al Estado romano.

El censo

Este sistema de reclutamiento en razón de los bienes poseídos, hizo necesario establecer un censo de propiedades y transmisiones, que se revisaba cada cuatro años. Un efecto inmediato fue el de dividir a la sociedad romana: a la división ya existente entre patricios y plebeyos, se añadía ahora la división entre propietarios (los que tienen tierra, sean ciudadanos o no) y proletarios (es decir los que crían hijos, mayoritariamente plebeyos, pero también con algunos ciudadanos arruinados o desposeídos por sucesivas particiones). El censo se hacía cada cuatro años. Al año siguiente se hacían sacrificios (lustrum) y los encargados del censo o censores renunciaban a sus cargos.

La justicia

La jurisdicción se concentra en la ciudad, y en la fase monárquica en el Rey, que tiene su “tribunal” y ordena (jus o ius) en los días establecidos (díes fasti) sentándose en la llamada "silla curul" (sella curulis) auxiliado por los alguaciles (líctores), y frente a las partes litigantes (rei). Algunos delitos tienen jueces especiales:
- Los duoviri perduellionis para la insurrección.
- Los quaestores paricidii para el asesinato.
- Unos funcionarios especiales, llamados los tres viri nocturni se ocupan de las cuestiones relacionadas con incendios nocturnos, policía de seguridad y vigilancia de ejecuciones. La tortura sólo puede aplicarse a los esclavos. La detención preventiva es la norma general. La pena capital era aplicable a quien alterara la paz pública, y por otros delitos. Tenía varias formas:
- A los testigos falsos se les arrojaba desde una altura (La Roca Tarpeya)era el destino de los traidores.
- A los ladrones de mieses se les colgaba.
- A los incendiarios se les quemaba vivos. Existía el derecho de recurso (provocatio). El indulto correspondía al pueblo. Se daban además algunos tipos especiales de indultos:
- El que se arrodillaba ante un sacerdote de Júpiter no podía ser apaleado en veinticuatro horas.
- El que entraba encadenado en su propia casa debía ser desatado.
- El criminal que al dirigirse a una ejecución se tropezaba con una vestal (virgen, especie de sacerdotisa), era perdonado. Las penas aplicadas más frecuentemente eran las multas (pagadas con la entrega de bueyes u ovejas) y el apaleamiento. Los juicios civiles eran juzgados por el rey o por un comisario designado por este. La reparación se verificaba a menudo por vía de transacción, y si no había acuerdo la pena (poena) era fijada por el juzgador. En caso de robo el ladrón podía pagar una reparación satisfactoria. Si no podía o era irreparable el ladrón se convertía en esclavo del robado. En los casos de injurias se concertaba una indemnización. En los casos de lesiones podía reclamarse el Talión (es decir provocar el mismo daño).

La propiedad y los contratos

Según el derecho romano la propiedad, fuera mueble o inmueble, era esencialmente transmisible entre vivos (inter vivos) o a causa de muerte (mortis causa). En las transmisiones por causa de muerte la herencia recaía por partes iguales sobre todos los hijos, y una parte igual a la de cada hijo para la viuda. Un hijo no podía ser desheredado arbitrariamente. Por ello los testamentos se hacían con consentimiento del pueblo. Sólo el voto popular podía autorizar al testador a que no dejara la herencia en partes iguales para sus hijos y cónyuge. Pero más adelante se estableció la posibilidad del fideicomiso consistente en la transferencia de las propiedades a un tercero para que este las distribuyera, a la muerte del testador, conforme a la voluntad que este le hubiera expresado. La propiedad no estaba sujeta a más limitaciones que las servidumbres impuestas (derecho de paso, de pasto, etc...). En caso de deuda la propiedad era entregada en prenda al acreedor que debía administrarla como propia pero bajo palabra de no poder enajenar hasta cumplido (fiducia) el plazo fijado para la devolución del importe de la deuda; si el importe era devuelto, el acreedor debía devolver la propiedad, pero si no la adquiría en plenitud. Los contratos con el Estado se conciertan por obligaciones de los ciudadanos y podían tener fiadores (praévides). El contrato de esponsales (un padre promete a su hija en matrimonio) en caso de ser incumplido, supone una indemnización a pagar por el padre. La "venta" (mancipatio) se realiza con entrega del bien y el precio simultáneamente y ante testigos, y entonces es perfecta. Si no se cumplían los términos acordados el infractor debía satisfacer a la otra parte lo mismo que si hubiera hurtado la cosa. El préstamo es también la entrega de una suma ante testigos y la obligación (néxum) de quien lo recibe de devolver el capital más los interéses (que en general eran un 10% anual). Si la deuda era con el Estado y el deudor incumplía, sus bienes eran vendidos. Si la deuda era a un particular, la reclamación de este (vindiciae) debía ser examinada previamente. Cada litigio examinado exigía un deposito previo (sacramentum) que perdía la parte condenada y era equivalente al 20% del valor del litigio. El depósito era adjudicado a los sacerdotes para sacrificios públicos. La parte perdedora tenía treinta días para el pago de la prestación o de la deuda reclamada; si no lo hacía, se pasaba a la vía de ejecución y se le obligaba a pagar salvo que aportara nuevos testigos que justificaran su derecho (víndex). Si se obstinaba en no pagar o no podía hacerlo, se convertía en esclavo, pero durante un periodo de sesenta días la sentencia quedaba en suspenso por si alguien se compadecía de el y pagaba la deuda, en cuyo caso quedaba libre. Si nadie se compadecía y pagaba, el vencedor del juicio lo recibía en propiedad, y podía matarlo, venderlo como esclavo en el extranjero o guardarlo para sí (en tal caso, al pasar a ser esclavo, esta condición se transmitía a sus descendientes), pero siempre para usarlo fuera de los muros de Roma. Más tarde desapareció el paso a la esclavitud en favor del acreedor, y aquel que no podía o no quería pagar era encarcelado en las llamadas lautúmiae ('cárceles'). El Estado ejercía la tutela de los menores y de los incapaces. Los esclavos podían ser manumitidos, esto es liberados. La liberación podía ser privada (en cuyo caso el amo tenía derecho a retractarse y recobrar al esclavo), o pública (en cuyo caso era perpetua e irrevocable).

Cultura

El calendario

El primitivo calendario romano fijaba la duración de los meses en 29 días, 12 horas y 44 minutos con meses lunares de 29 o 30 días. El mes era la fracción mayor, y el día la menor, aunque después se dividió en horas. Los romanos consideraban que el día se iniciaba a medianoche. Al establecerse el año (de annus = anillo) le fijaron una duración de 10 meses (sistema decimal), pero más tarde, por influencia griega, se pasó al año de 12 meses, con 368 días y ¾ de otro, con meses de 30 y 29 días alternativamente, y cada dos años un año con 13 meses, ajustándose progresivamente el sistema suprimiéndose o agregándose días. Así se estableció un año que comenzaba en primavera (en el mes dedicado al dios de la guerra Marte, o sea el mes martius = 'marzo'), luego seguía el mes que se abre (aprilis = 'abril'), el del crecimiento (maius = 'mayo') y el del florecimiento (junius = junio). Luego los meses seguían por orden del quinto al décimo: quintilis (julio), sextilis (agosto), september (septiembre), october (octubre), november (noviembre) y december (diciembre); seguía el mes de apertura de los trabajos agrícolas (januarius = enero) y el mes de las purificaciones (februarius = febrero). Si se añadía otro mes, este no tenía nombre pero se le llamaba mercedonius por estar consagrado a la paga. Con los progresivos reajustes se fijaron meses de 31 días (marzo, mayo, julio y octubre), de 28 días (febrero, que cada cuatro años tenía 29 días) y de 29 días (los demás), intercalándose un mes de 27 días cada dos años. Así el primer y el tercer año del ciclo tenían 355 días cada uno; el segundo año 383 días; y el cuarto año 382 días, o sea en total 1474 días. Cada mes se dividía en semanas de entre 4 y 9 días; la segunda y cuarta semana del mes eran de 8 días, la tercera de 9 días salvo en Febrero que eran 8 y en el intercalar que eran 7) y la primera semana era de 6 días en los meses de 31 y de 4 en los demás. El anuncio de la duración de la primera semana se llamaba anuncio de las calendas y a las semanas de nueve días el noveno día se llamaba nonae o nonas; al primer día de la tercera semana se la llamaba idus (o ides). A cada periodo de cinco años se le llamaba lustro debido a que se hacían sacrificios (lustrum) el año después de la revisión del censo que era cada cuatro años.

La escritura

Roma introdujo el alfabeto actual, importado de los griegos de Sicilia y perfeccionado después. Se escribía con una tachuela en bronce (scríbere) o se pintaba (línere o píngere) sobre una hoja (folium) vegetal, sobre cortezas (líber, de donde viene la palabra española "libro") o maderas (tábula o tabla, álbum o madera 'blanca'), y más tarde sobre cobre (aes) y sobre lienzos. La palabra "escritura" procede de scriptura, que era la marca que se hacía al ganado que se enviaba a pastar. Una de las características de la escritura romana es que el sonido de la vocal u se conseguía con la letra v. Por ejemplo "Avgvstvs" se pronunciaba augústus.

Los símbolos

ganado El imperio romano fué muy rico en simbolos, algunos de los cuales han llegado hasta nuestros dias, como el Fasces, haz de pequeños troncos atados con una cinta roja formando un cilindro alrededor de una hacha. Se han encontrado restos de fasces etruscos, y en Roma, simbolizando la autoridad del imperio, eran llevados por un numero variable de lictores, fasces lictoriae, que acampañaban a las autoridades en las ceremonias. Los fasces fueron adoptados como símbolo por el Fascismo de Benito Mussolini, igual que la esvástica indú lo fué por el nazismo alemán.

Desarrollo de las fiestas romanas

Ya hemos señalado algunas de las fiestas que celebraban los romanos, pero vamos a detenernos brevemente en su desarrollo. La principal fiesta romana (ludi máximi o ludi magni, es decir los Grandes Juegos) empezaba con una procesión tras la cual iban las imágenes de los dioses y detrás los guerreros; seguían las comparsas de bailarines (lúdii) con túnicas rojas; los hombres adultos con cascos y armaduras, los adolescentes con pieles de ovejas; después venían los músicos: el colegio de flautistas o collegium tibicínium era tan antiguo como el de los sálii (sacerdotes del dios Marte o 'saltadores danzantes'), pero tenía una consideración inferior. Esta fiesta se celebraba en otoño, al regreso de las tropas en campaña, y era una fiesta para celebrar la victoria. En el carnaval popular (fériae o saturae) se usaban máscaras. La música se hacía con flautas (tibias). En las fiestas se celebraban combates y carreras de carros. Los vencedores recibían una palma como corona lo cual era considerado un gran honor, y un romano se enterraba siempre con las palmas o coronas ganadas. También destacaba entre las diversas fiestas la de los manes, dedicada a los muertos. Todas las fiestas tenían un desarrollo similar, cada una con sus particularidades. Importante fiesta tambien eran las Saturnales (En honor a Saturno) en la cual los amos servian a sus esclavos por un dia completo, como si los papeles se hubiesen invertido.

La religión

Artículo principal: Religión en la Antigua Roma

Véase también


- Medidas y pesos en la Antigua Roma
- Indumentaria (Roma antigua)
- Graco
- Cayo Sempronio Graco
- Periodo de los Gracos
- Censor romano
- Vivienda (antigua Roma)
- Edificación pública (antigua Roma)
- Derecho romano
-


Ayuntamiento

El ayuntamiento o corporación municipal es el órgano de administración de un municipio. Suele estar formado por un alcalde o presidente municipal que ostenta la presidencia del poder ejecutivo y del pleno y los concejales o ediles que reunidos en pleno ejercen la potestad reglamentaria. Generalmente, el Ayuntamiento es el órgano administrativo menor y más cercano al ciudadano, aunque los municipios grandes suelen subdividirse administrativamente en barrios, distritos o pedanías (estas últimas de carácter más rural). En las distintas lenguas españolas se denomina:

América

Por orden alfabético de denominación de países. En Argentina, las poblaciones que cumplen ciertos requisitos (población, actividad económica y desarrollo), son también municipalidades, estando regidas por un Intendente y un Concejo Deliberante. El resto de localidades está regida por una Comisión de Fomento que consta de un Presidente y varios Vocales. En Chile se denomina municipalidad. En México, los municipios son regidos por un Presidente Municipal (Alcalde), y el poder legislativo lo tiene el Cabildo, formado por síndicos y regidores. Los municipios se pueden dividir en muchas formas, en comunidades, o bien si el municipio es una sola ciudad por delegaciones.

Véase también


- Intendencia
- Municipio
- Municipalidad
- Corporación local Categoría:Derecho administrativo

Presidente municipal

Alcalde (del árabe Juez) es un cargo eleccionario que se encuentra al frente de la administración local básica de cada país o parte de ella, ostentando el Poder ejecutivo (junto al Pleno) de la localidad. Históricamente un alcalde tenía además funciones de juez y los poblados que tenían ese privilegio, tenían título de villa (o de ciudad). El gobierno municipal de las otras poblaciones estaba en manos de un Corregidor. Por esta razón, las villas, tenían derecho a erigir un rollo, lugar de ajusticiamiento.

Chile

En Chile, el Alcalde es la máxima autoridad de una municipalidad y en tal calidad le corresponde su dirección y administración superior y la supervigilancia de su funcionamiento. La municipalidad administra a una o más comunas y, además, están integradas por un concejo que ayudan en su labor. El alcalde es electo democráticamente por un periodo de 4 años, pudiendo ser reelegido. Este esta a cargo de velar por los intereses de sus conciudadanos, representandolos ante la autoridad jerárquica mayor, además de impulsar políticas comunales para mejorar su calidad de vida, como impulsar programas de salud, deporte, y combate contra la delincuencia entre otras tareas.

España

El Alcalde-Presidente es la más alta autoridad de un Ayuntamiento elegido en elecciones municipales por el pueblo democráticamente. Existen dos fórmulas de elecciones, dependiendo del régimen al que esté adscrito el municipio. Si es en régimen de concejo abierto (normalmente para municipios de muy escasa población) se reúnen todos los vecinos con derecho a voto y directamente eligen a aquella persona que desean sea su Alcalde. El régimen normal, por el contrario, establece que entre todos los Concejales elegidos por el pueblo, los que encabecen sus respectivas listas podrán ser candidatos. Votan todos los concejales y si alguno obtiene la mayoría absoluta, es proclamado Alcalde. Si nadie obtiene esa mayoría, es proclamado Alcalde quien encabece la lista más votada por el pueblo. Su mandato tiene una duración normal de 4 años. Puede delegar sus competencias en una serie de concejales delegados elegidos por el mismo y algunos otros órganos municipales.

México

El Alcalde o Presidente Municipal es el funcionario público electo, cada tres años, para presidir los cabildos de los ayuntamientos en los México. El presidente municipal es la figura unipersonal más importante del ayuntamiento. Cabeza de la planilla ganadora; responsable de la administración pública municipal; representante político del municipio; y presidente del cabildo, dicha figura concentra un conjunto de facultades formales e informales que lo sitúan en una condición privilegiada de la vida política municipal. Categoría:Derecho administrativo ja:首長

Alcalde

Alcalde (del árabe Juez) es un cargo eleccionario que se encuentra al frente de la administración local básica de cada país o parte de ella, ostentando el Poder ejecutivo (junto al Pleno) de la localidad. Históricamente un alcalde tenía además funciones de juez y los poblados que tenían ese privilegio, tenían título de villa (o de ciudad). El gobierno municipal de las otras poblaciones estaba en manos de un Corregidor. Por esta razón, las villas, tenían derecho a erigir un rollo, lugar de ajusticiamiento.

Chile

En Chile, el Alcalde es la máxima autoridad de una municipalidad y en tal calidad le corresponde su dirección y administración superior y la supervigilancia de su funcionamiento. La municipalidad administra a una o más comunas y, además, están integradas por un concejo que ayudan en su labor. El alcalde es electo democráticamente por un periodo de 4 años, pudiendo ser reelegido. Este esta a cargo de velar por los intereses de sus conciudadanos, representandolos ante la autoridad jerárquica mayor, además de impulsar políticas comunales para mejorar su calidad de vida, como impulsar programas de salud, deporte, y combate contra la delincuencia entre otras tareas.

España

El Alcalde-Presidente es la más alta autoridad de un Ayuntamiento elegido en elecciones municipales por el pueblo democráticamente. Existen dos fórmulas de elecciones, dependiendo del régimen al que esté adscrito el municipio. Si es en régimen de concejo abierto (normalmente para municipios de muy escasa población) se reúnen todos los vecinos con derecho a voto y directamente eligen a aquella persona que desean sea su Alcalde. El régimen normal, por el contrario, establece que entre todos los Concejales elegidos por el pueblo, los que encabecen sus respectivas listas podrán ser candidatos. Votan todos los concejales y si alguno obtiene la mayoría absoluta, es proclamado Alcalde. Si nadie obtiene esa mayoría, es proclamado Alcalde quien encabece la lista más votada por el pueblo. Su mandato tiene una duración normal de 4 años. Puede delegar sus competencias en una serie de concejales delegados elegidos por el mismo y algunos otros órganos municipales.

México

El Alcalde o Presidente Municipal es el funcionario público electo, cada tres años, para presidir los cabildos de los ayuntamientos en los México. El presidente municipal es la figura unipersonal más importante del ayuntamiento. Cabeza de la planilla ganadora; responsable de la administración pública municipal; representante político del municipio; y presidente del cabildo, dicha figura concentra un conjunto de facultades formales e informales que lo sitúan en una condición privilegiada de la vida política municipal. Categoría:Derecho administrativo ja:首長

Argentina

La República Argentina es el segundo país más extenso de América del Sur y el octavo en extensión de todo el planeta. Su superficie total es de 3.761.274 km², de los cuales 2.791.810 corresponden al territorio continental y 969.464 a la Antártida Argentina y las Islas del Atlántico Sur, ocupadas por el Reino Unido y reclamadas por Argentina. Para evitar controversias, en el ámbito internacional se suele tomar como superficie sólo la continental. Limita al oeste y al sur con Chile, al norte con Bolivia y Paraguay, al noreste con Brasil y al este con Uruguay y el Océano Atlántico.

Origen etimológico

El nombre está asociado con una leyenda, común entre los primeros conquistadores portugueses de Brasil, sobre la existencia de plata en la región norte del río que Juan Díaz de Solís, en 1516, había denominado Mar Dulce y que aquellos denominaban Río da Prata. El término Argentina, del latín argentum (‘plata’) y éste del sánscrito áryun (‘plateado’, ‘plata’) aparece por primera vez en un mapa veneciano de 1536. Ya a fines del siglo XVIII la palabra era de uso común para denominar a la región, pero no se adopta como denominación oficial del país hasta la sanción de la Constitución de 1853, habiéndose empleado desde la independencia hasta entonces diversas denominaciones (Provincias Unidas del Río de la Plata, Provincias Unidas de Sud América, Confederación Argentina, etc.). De acuerdo con el artículo 35 de la Constitución de la Nación Argentina, son denominaciones oficiales y equivalentes los términos República Argentina, Confederación Argentina y Provincias Unidas del Río de la Plata, empleándose el término Nación Argentina en la formación y sanción de las leyes y en la denominación de los poderes del Estado.

Historia

El año 1502 el marino Américo Vespucio recorrió las costas del actual territorio argentino. En febrero de 1516, el navegante español Juan Díaz de Solís pilotó su nave al gran estuario del Río de la Plata, al cual llamó Mar Dulce y reclamó la región alrededor en el nombre de España. Solís fue asesinado por los aborígenes, al parecer charrúas, en las costas del Río de La Plata correspondientes al actual Uruguay. Cabe mencionar que los expedicionarios que acompañaron a Solís creían que el estuario del Plata era la boca del muy buscado paso hacia las Indias Orientales, es decir que les comunicaría directamente con Asia. El territorio fue colonizado por España a lo largo del siglo XVI y XVII. La expedición española al mando de Fernando de Magallanes (expedición en la cual cabe destacar al cosmógrafo italiano Antonio Pigafetta, a Juan Sebastián Elcano, y al descubridor de las islas Malvinas: Esteban Gómez) llegó al estuario del Plata en 1520. En 1527 el italiano al servicio de España Sebastián Gaboto (hijo de Giovanni, conocido en Inglaterra como John Cabot) remontó los ríos Paraná y Paraguay, fundando el fuerte de Sancti Spíritu en las proximidades de la actual ciudad de Santa Fe. Luego remontó parte del río Uruguay, fundando un fortín en la Banda Oriental. Las fundaciones de Gaboto, empero, fueron efímeras. Debido al salvajismo de los conquistadores, los timbúes destruyeron al fuerte de Sancti Spíritu (fuerte conocido también como Torre de Gaboto). A inicios de enero de 1536 llegó a la banda occidental del Río de La Plata una expedición integrada por más de 1.300 europeos (incluyendo mujeres), la mayoría de ellos de nacionalidad española, aunque también se contaban italianos, alemanes, etc. Tal expedición estaba al mando del adelantado Pedro de Mendoza, quien el 2 de febrero de ese año fundó la ciudad de Santa María del Buen Ayre (antigua Buenos Aires). La resistencia de los het (o querandíes) y de los chaná, provocada por la barbarie de los colonizadores, llevó al fracaso de esa primera fundación de Buenos Aires. Entre tanto Juan de Ayolas remontó el río Paraná y atravesó el Chaco Boreal hasta acceder a la Sierra del Plata, es decir, a los contrafuertes orientales de los Andes, aunque al intentar su regreso sucumbió en un enfrentamiento con los aborígenes. Juan de Salazar, marchando en refuerzo de Ayolas, fundó la ciudad de Nuestra Señora de la Asunción del Paraguay en 1536. En tal impremeditada fundación se refugiaron los pocos europeos que sobrevivieron a la destrucción la antigua ciudad de Buenos Aires por parte de los aborígenes. Casi paralelamente, por el norte se producía la entrada de Diego de Rojas, quien tras fundar la efímera ciudad de Medellín de Soconcho a orillas del río Dulce, fue muerto por los aborígenes en las cercanías de la actual frontera de la provincia de Santiago del Estero con la de Córdoba. Seguidamente, Francisco de Aguirre fundó la ciudad de Santiago del Estero en 1553, por lo que esta ciudad es la más antigua fundación europea persistente en el actual territorio de Argentina. El 6 de julio de 1573 Jerónimo Luis de Cabrera fundó la ciudad de Córdoba de la Nueva Andalucía, donde se fundaría, en 1612, la primera universidad del Cono Sur. Bajando los ríos Paraguay y Paraná desde Asunción, Juan de Garay, junto a «mancebos y mancebas de la Tierra» fundó en el sitio de Cayastá la primera ciudad de Santa Fe y el 11 de junio de 1580 —sin clara autorización— refundó la ciudad de Buenos Aires con la denominación «Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires». Este puerto prosperó como un centro del llamado «contrabando ejemplar». En 1776, dentro del cuadro de las 'Reformas Borbónicas', se creó el Virreinato del Río de la Plata, con capitalidad en Buenos Aires.

Invasiones inglesas

El 17 de junio de 1806 una expedición militar enviada por Inglaterra, ocupó las ciudades de Montevideo, Colonia, y Buenos Aires; de ésta última las tropas inglesas fueron desalojadas por la fuerza de las armas el 12 de agosto de ese mismo año. Inglaterra reintentó la ocupación del actual territorio argentino: el 28 de junio de 1807, con unos 10.000 soldados. Inglaterra ocupó nuevamente a Buenos Aires, sin embargo la fuerte resistencia de la población porteña, más el auxilio de contingentes arribeños, principalmente cordobeses (al mando de Juán Bautista Bustos), paraguayos y santafesinos, junto a las tropas porteñas comandadas por Santiago de Liniers, Martín de Álzaga y Juan José Beruti, vencieron a los invasores. Muchos de los soldados rasos prisioneros eran irlandeses y highlanders (escoceses del Norte), los cuales tendieron a radicarse en el actual territorio argentino.

Independencia

El país comenzó su proceso de independencia de España el 25 de mayo de 1810, en el episodio denominado Revolución de Mayo, empeñándose en guerras contra los españoles y sus partidarios (realistas). Tras 1812, las victoriosas batallas que Manuel Belgrano, librara en Tucumán y Salta, aseguraron el éxito de la independencia, y promovieron que José Gervasio Artigas, reuniera un primer Congreso de la Independencia argentina en Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay) en marzo y abril de 1815. Sin embargo la mayoría de las provincias de ese entonces pudieron proclamar la independencia en la ciudad de San Miguel de Tucumán, ante las instancias de José de San Martín, Belgrano, Bernardo de Monteagudo, entre otros. Esto tuvo lugar el 9 de julio de 1816, tras lo cual se produjeron disputas internas entre facciones federalistas (federales) y centralistas (unitarios) hasta la proclamación de la constitución de 1853, aún hoy vigente con las modificaciones realizadas en 1994.

Guerras civiles (1815-1830)

El 9 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán declaró la independencia definitiva de América del Sur, aunque de hecho esta independencia solamente abarcaba por el momento, la parte meridional del continente sudamericano. El desorden reinaba en las provincias de la actual Argentina. En 1820, José de San Martín preparaba un ejército destinado a liberar Chile y Perú declarando su independencia. El 26 de junio de 1822 celebró la histórica reunión con Simón Bolívar. En 1826, el Congreso nombraba primer presidente constitucional a Bernardino Rivadavia. El ceder el actual Uruguay al Brasil provocó la dimisión de Rivadavia, asumiendo Manuel Dorrego, partidario de las autonomías provinciales, quien zanjo el conflicto con Brasil reconociendo la independencia de la Banda Oriental. Los unitarios sublevados por Juan Lavalle fusilan a Dorrego. Esto enciende de nuevo la guerra civil entre unitarios y federales y fue Juan Manuel de Rosas quien tomó el cargo vacante hundiendo al país en la anarquía (1829).

La Confederación (1830-1852)

Rosas rehusó el gobierno que se le ofrecía y este recayó en el general Juan Ramón Balcarce (1832). Luego la Legislatura ofreció de nuevo el Gobierno a Rosas, quien esta vez lo aceptó, impulsando un plebiscito que le fue netamente favorable. Este periodo duró diecisiete años, hasta el pronunciamiento de Justo José de Urquiza. Este, al mando de un ejército rebelde llamado el Ejercito Grande, derrotó a Rosas en la batalla de Caseros (3 febrero de 1852).

Desde la Constitución a la Guerra de la Triple Alianza (1853-1870)

Con la oposición de Buenos Aires, que se regía como un Estado Independiente, Urquiza organizó el Congreso Constituyente de Santa Fe (1852), que al año siguiente aprobó una Constitución de carácter republicano, representativo y federal, elaborada según un modelo de Juan Bautista Alberdi. Urquiza fue proclamado presidente de la Confederación, aunque surgieron dificultades entre las provincias y Buenos Aires. Enmendada la Constitución, Santiago Derqui fue elegido presidente y Urquiza y Bartolomé Mitre fueron nombrados gobernadores de Santa Fe y Buenos Aires. Nuevas disensiones interiores abrieron las hostilidades y en la batalla de Pavón (1861), Mitre derroto a Urquiza a raíz de lo cual fue nombrado presidente constitucional por periodo de 6 años. En 1865, Argentina se vio envuelta en el conflicto que enfrentaba al Paraguay contra el Brasil. A pesar de la decisión de Mitre de mantenerse neutral, tropas paraguayas violaron territorio nacional. El gobierno argentino juntó filas con los ejércitos brasileños y uruguayos y entre estas tres tropas (La Guerra de la Triple Alianza) derrotaron al mariscal paraguayo López (1870).

La República liberal (1870-1910)

Etapa que comienza con la llegada a la presidencia de Julio Argentino Roca y tiene su fin con la sanción de la ley Sáenz Peña en 1912 y la llegada del gobierno radical de Hipólito Yrigoyen en 1916. Vencido el mandato de Mitre, antes del fin de la guerra, subió a la presidencia Domingo Faustino Sarmiento (1868), quien impulsó la instrucción publica además de favorecer la inmigración. Le sucedió Nicolás Avellaneda (1874), que se empeñó en llevar la civilización a los territorios aún ocupados por los indígenas. El 20 de septiembre de 1880, el Congreso Nacional declaró a Buenos Aires capital de la República. Se sucedieron en la presidencia Julio A. Roca (1880), Miguel Juárez Celman (1886), quien dimitió en 1890 como consecuencia de la revolución encabezada por Leandro N. Alem, que fue sofocada y le sustituyó el vicepresidente Carlos Pellegrini. Le siguieron en el Poder Luis Sáenz Peña (1892), José Evaristo Uriburu (1895), Julio Argentino Roca (1898), Manuel Quintana (1904), José Figueroa Alcorta (1906), Roque Sáenz Peña (1910), Victorino de la Plaza (1914).

Voto universal y ascenso social (1916-1930)

En 1916 Yrigoyen llega al gobierno mediante la ley de sufragio universal; algunos aspectos importantes durante el periodo fueron la participación de la clase media en la política, la neutralidad argentina con respecto a la Primera Guerra Mundial, la eliminación de los intermediarios en las exportaciones, el reparto de tierras públicas, la reforma universitaria de 1919, la creación de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), la dura represión contra los huelguistas (principalmente en los talleres Vasena), contra los explotados de la empresa maderera La Forestal y contra los esquiladores en la Patagonia. Terminó su mandato en 1922 y fue sucedido por Marcelo Torcuato de Alvear. En 1928 es elegido nuevamente presidente. Pero la situación depresiva de la crisis mundial y las movilizaciones obreras generan un descontento en las clases medias y altas del país. Estas apoyan un golpe de estado de la fuerzas armadas en 1930 con la excusa del peligro comunista.

La Década Infame (1930-1943)

Periodo que comienza a partir del golpe de estado producido el 6 de septiembre de 1930 por el general José Félix Uriburu. Éste dura poco tiempo en el poder y es remplazado por Agustín Pedro Justo, quien se mantiene en el poder hasta 1937. En el plano económico, los países del mundo se encierran en un proteccionismo inquebrantable. Inglaterra anuncia en la "convención de Ottawa" que les dará ventajas arancelarias a sus colonias. Debido a su gran dependencia, el país firma el pacto Roca-Runcimann con Inglaterra en 1933, cediendo así el sector ferroviario a cambio de un trato privilegiado para las carnes argentinas. Luego asume la fórmula Ortiz-Castillo; en 1940 Castillo ocupará la presidencia hasta 1943, en que sería derrocado por anunciar como su sucesor a alguien muy ligado a la oligarquía. Este período se caracterizó por el comienzo del nuevo modelo económico llamado ISI (Industrialización por Sustitución de Importaciones). Se formó la UIA (Unión de Industriales Argentinos) que fue tomando más poder con el desarrollo de la industria fomentado por el gobierno.

El primer peronismo (1943-1950)

En 1943 se produce un nuevo golpe de estado en Argentina a manos del GOU (Grupo de Oficiales Unidos, jóvenes militares de tendencias filofascistas, anticomunistas y ultracatólicas. El golpe es llevado por Arturo Rawson, quien inmediatamente fue remplazado por Pedro Ramírez. Al entonces coronel Juan Domingo Perón se le otorga el Ministerio de Guerra, luego la Secretaria de Trabajo y Prevención, y por último cuando Ramirez renuncia y asume Edelmiro Farrell se le otorga la vicepresidencia. Farrell, asumiendo una política de acercamiento a los Estados Unidos, intentó a instancias de estos acotar la creciente influencia de Perón, arrestándolo y llevándolo en calidad de preso a la isla Martín García. Se puede fechar el nacimiento del movimiento peronista el 17 de octubre de 1945 cuando las movilizaciones populares organizadas por la CGT de Cipriano Reyes lograron la liberación de Juan Domingo Perón, quien había sido encarcelado por sectores militares opuestos a su influencia creciente en el gobierno. En las elecciones de 1946 Perón se presentó como candidato del Partido Laborista, llevando como vicepresidente a Hortensio Quijano, un radical de la disidente Junta Renovadora. Las elecciones polarizaron al país: por un lado el peronismo, los sindicalistas de la CGT y grupos yrigoyenistas del radicalismo, U. C. R. Junta Renovadora o FORJA (Donde se encontraban reconocidas personalidades como Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, etc.), y de los conservadores de las provincias del interior, y por el otro la Unión Democrática que contaba con la participación de la UCR y los partidos Socialista y Demócrata Progresista y el apoyo del Partido Comunista, los conservadores de la Provincia de Buenos Aires, y el embajador de los Estados Unidos, Spruille Braden. En las elecciones triunfó Perón, con el 56% de los votos. Tras asumir la presidencia, Perón comienza rápidamente a consolidar su poder. En lo interno, disuelve al Partido Laborista y lo integra en el nuevo Partido Peronista (llamado brevemente Partido Único de la Revolución), que contará con tres ramas: la sindical (la CGT, única asociación sindical permitida), la política y, a partir de 1952, al permitirse el voto a la mujer, la rama femenina. Más tarde se considerará a la Juventud Peronista como cuarta rama del Movimiento. Por otra parte se procedió a la remoción vía juicio político de los miembros de la Corte Suprema de Justicia y en 1949 se convocó elecciones para la Asamblea Constituyente que dictó una nueva Constitución acorde con los principios del peronismo. El gobierno peronista fue particularmente duro con la oposición política y sindical, muchos de cuyos dirigentes fueron arrestados (a pesar de los fueros parlamentarios, como fue el caso de Ricardo Balbín). En las universidades nacionales se removió a los profesores disidentes y se impulsó a la CGU (Confederación General Universitaria) como representante de los estudiantes en oposición a la mayoritaria FUA (Federación Universitaria Argentina). Con un criterio similar, se creó la UES (Unión de Estudiantes Secundarios). A partir de 1950, la situación económica comienza a empeorar. Aún así, Perón vuelve a triunfar en 1952.

El segundo peronismo (1951-1955)

En 1949, Perón reformó la Constitución de 1853, de manera que pudo ser reelegido en 1951. En ese año, Eva Perón intentó acceder a la nominación a la vicepresidencia de lo que sería el segundo mandato presidencial de Perón. Si bien contaba con el respaldo de la CGT, la oposición militar la condujo a su célebre renunciamiento en un acto multitudinario en la avenida 9 de julio. Evita murió de un cáncer uterino a la edad de 33 años en 1952. Su cuerpo fue embalsamado y mantenido en exposición hasta que un golpe militar expulsó a su marido del poder en 1955.

Argentina entre golpes (1955-1983)

El gobierno dictatorial de Aramburu, surgido del golpe de 1955, proscribió al peronismo y anuló la Constitución de 1949. En 1958 se produjeron elecciones, aún con la mayoría de la población (peronista) proscrita (habría de estarlo desde 1955 hasta 1973), pero el gobierno surgido de ellas estuvo sometido a constantes presiones militares y agitación civil, hasta ser derrocado en 1962. Nuevas elecciones en 1963 llevaron a la Presidencia a Illia. Poco duró, sin embargo, la legalidad constitucional: en 1966 otro golpe de estado denominado "Revolución Argentina" a manos del general Juan Carlos Onganía implantó una nueva dictadura, que duraría hasta 1973. Las elecciones del 11 de marzo de 1973 dan un abrumador triunfo al peronismo, aunque el propio Perón tenía prohibido presentarse como candidato. Pocos meses después,el 13 de julio de ese año el presidente Héctor José Cámpora renuncia para permitir nuevas elecciones sin proscripciones, en las que Perón, recientemente regresado de su exilio,el dia 20 de junio de 1973( más conocido como el día de la "Masacre de Ezeiza" (cuya investigación judicial nunca llegó a materializarse), triunfa por amplia mayoría en las elecciones a doble vuelta (ó "ballotagge") del 23 de septiembre de 1973. Tras la muerte de Juan Domingo Perón el 1 de julio de1974, su esposa y vicepresidente María Estela Martínez Cartas asumió la presidencia; tras un período de creciente tensión social, agravada por el accionar de grupos de ultraderecha y una desastrosa situación económica, el 24 de marzo de 1976 fue depuesta por una junta militar, que dio inicio al autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. El gobierno militar, presidido originalmente por Jorge Rafael Videla, se caracterizó por el terrorismo de estado, llevando a cabo constantes persecuciones, torturas y ejecuciones de presos políticos. En 1982, durante la presidencia de facto de Leopoldo Galtieri, se llevó a cabo la Guerra de Malvinas contra el Reino Unido por la soberanía de las islas. El rotundo fracaso de las tropas argentinas propinó el golpe definitivo al régimen militar. Tras la vuelta a la democracia el 10 de diciembre de 1983, se estimó que el número de víctimas del terrorismo de estado giraba alrededor de 30.000 personas (mientras que otros 100.000 habían sido torturados). La marca más profunda de las dictaduras ha sido la represión sobre vastos sectores de la sociedad, especialmente sobre los políticamente más activos, por ejemplo los sindicalistas y los periodistas.

Democracia, neoliberalismo y crisis económica (1983-2005)

Desde la apertura democrática de 1983 a cargo del presidente electo Raúl Alfonsín se han producido elecciones que han logrado consolidar el progreso democrático del país, pero no han conseguido resolver su situación económica de un modo que mejore la calidad de vida de la mayoría de la población. No hay dudas que la corrupción es el principal factor que afectó a la población desde la restauración de los gobiernos democráticos. La presidencia de Carlos Menem marcó un aspecto clave en la economía argentina, puesto que se vendieron la mayoría de los activos del Estado (las empresas estatales), además de incrementar considerablemente la deuda externa. Los casos de corrupción se sucedieron constantemente. En 1999 Menem entregó el poder a Fernando De la Rúa. Con un país prácticamente desmantelado, los gobiernos siguientes intentaron recuperar la economía. No obstante, el punto crítico fue la renuncia de De la Rúa en medio de un grave estallido social, y la etapa de transición de Eduardo Duhalde. Actualmente, el presidente Néstor Kirchner ha logrado una mayor estabilidad, apoyado por la devaluación del peso, la favorable coyuntura de precios internacionales para los productos primarios que exporta el país, la reactivación del consumo interno y la sustitución de importaciones.

Gobierno y Política

Néstor Kirchner Desde la constitución del año 1853 el sistema de gobierno es representativo, republicano y federal. La Argentina se formó por la unión federativa de las provincias que surgieron luego de la disolución de las Provincias Unidas, ente descendiente del Virreinato del Río de la Plata. Las provincias son autónomas del gobierno nacional, reteniendo todo el poder que no delegaron a la Nación por medio de la Constitución. La constitución vigente en la actualidad es la original, con modificaciones realizadas por convenciones convocadas a ese efecto en 1860, 1866, 1898, 1949 (derogada por la de 1957) y 1994. La República Argentina no es un estado confesional. Sin embargo, la iglesia católica romana cuenta con un estatus jurídico diferenciado respecto al del resto de iglesias y confesiones: según la constitución argentina (art. 2), el Estado Nacional debe sostenerla y según el Código Civil, es jurídicamente asimilable a un ente de derecho público, es decir, se encuentra a un nivel similar a los estados nacional, provinciales y municipales. Más allá de esto, en la Argentina existe libertad de cultos, como lo establece el art. 15 de la Constitución Nacional.
- Texto integral de la Constitución Argentina
- Lista de presidentes de Argentina
- Gobernantes de la Argentina

Religión

La República Argentina permite la libertad de cultos, aunque el estado reconoce un carácter preeminente a la Iglesia Católica (ver Gobierno y Política). En efecto, el Estado Argentino sostiene económicamente a la Iglesia Católica, pagando sueldos y jubilaciones de los sacerdotes y obispos, exhibe símbolos católicos en los espacios públicos y tiene un concordato que regula sus relaciones con la Santa Sede. Santa Sede Según estudios [http://www.clarin.com/diario/2001/11/20/s-03001.htm] encargados por la Conferencia Espiscopal Argentina, un 77% de los argentinos han sido bautizados como católicos. Sin embargo, sólo el 18,5% son practicantes, mientras que el 35% no concurre nunca a la iglesia. El número de evangelistas, sean luteranos o no, ha crecido en gran medida en los últimos años, acercándose en magnitud a la cantidad de católicos practicantes. Uno de los grupos de mayor crecimiento y controversia es la Iglesia Universal del Reino de Dios, de origen brasileño. Según el estudio mencionado, el 16% de la población argentina es no religiosa (agnósticos y ateos: 4%). Otras comunidades religiosas: judía (2,0%), cristiana ortodoxa (0,6%), espiritista (0,2%), islámica (0,2%). Los pueblos indígenas mantienen algunas pocas creencias precolombinas, casi siempre combinadas con la religión católica romana (ver sincretismo religioso).

Creencias locales


- En la Patagonia y gran parte del resto del país se venera a Ceferino Namuncurá, nacido en Chimpay, provincia de Río Negro, hijo de una cautiva criolla y un "lonco" mapuche.
- En la provincia de Corrientes se venera al gaucho Gil, a la advocación de la virgen de Itatí a Curuzú José a Curuzú Caá, a la virgen de la Asunción de Acaraguá y a la virgen de Mbororé.
- En la provincias de Salta y Jujuy se veneran a las advocaciones de la virgen de El Rosario y de Las Mercedes y a la virgen del Río Blanco y Paypaya.
- En Santiago del Estero se veneran al Señor de Mailín, la virgen de Huachana y la virgen de Sumampa.
- En Bariloche se venera a la virgen de las Nieves y a la virgen del Nahuel Huapi.
- En Catamarca se venera a la virgen del Valle.
- En la provincia de Buenos Aires se venera a las advocaciones llamadas vírgenes de San Nicolás de los Arroyos, y Luján, también a el gaucho Pancho Sierra.
- En Córdoba de venera a la virgen de Punilla y a la Niña Paula.
- En Neuquén se venera a la advocación de la virgen de Andacollo y a El Maruchito.
- En La Rioja se venera al Niño Alcalde y al Cristo de la Peña y a la virgen india de Sanagasta.
- En Misiones es venerada la virgen de Iguazú.
- En San Juan y gran parte del país se venera a la Difunta Correa y a la virgen del valle de Tulum.
- En la provincia de La Pampa se venera a Santa María de La Pampa.
- En Santa Cruz se venera a la virgen de Guer